Suspendido entre lo que fue y lo que pudiera ser, el cuero aguarda el soplo creativo conteniendo en su íntima estructura una chispa latente de Vida deseosa de nacer a una nueva forma de existencia. A veces, si se trabaja con la debida compasión, se consigue que esa chispa vuelva a brillar y anime la obra dotándola de carácter. Selim

4 jun 2012

Libro de Honor Perdón II














Hace unos meses realicé un Libro de Honor para la Cofradía del Perdón de Jaén. Pasados unos días después de entregarlo recibo la llamada del Hermano Mayor de la Hermandad para comunicarme que el escudo de la misma está volteado horizontalmente. Reviso mis archivos sobre este trabajo y efectivamente de las dos posibilidades de diseño del escudo que me fueron enviadas una de ellas está volteada.
   Tras los primeros momentos de desconcierto me pongo a pensar en una solución que si bien respete la mayoría del trabajo realizado, también subsane el error, de manera que el conjunto no desmerezca la calidad inicial o incluso aporte elementos que la mejoren.


Detalle

   La solución, desde mi punto de vista, mejora el trabajo inicial al aportarle volumen al escudo mediante el relleno con algodón, además de incluir un nuevo elemento decorativo por medio del cosido espigado simple que lo circunda y lo fija a la tapa. También el diferente tono utilizado para el fondo del escudo realza al mismo con respecto a la tapa. Un ligero toque de betún de judea para envejecerlo un poco y este es el resultado final.
   Varias veces me ha ocurrido que de errores en alguna de las partes del proceso creativo terminan saliendo piezas que mejoran la idea inicial al tener que aportarles técnicas o elementos que no estaban contemplados en la idea original. Esto no es deseable que ocurra, me refiero a los errores, pero teniendo en cuenta que errar es humano, el conseguir sobreponerse a los mismos y llevar a buen término la obra incluso contando con ellos es algo que da satisfacción, pues de alguna manera demuestra hasta donde llega el conocimiento del oficio en ese momento en que aparece el error. Así pues sirve para evaluarse a si mismo en ese momento concreto.   

 Fotografía: Héctor Bermejo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Luis Alberto por el buen trabajo realizado. La Hermandad te agradece la buena disponsición que siempre has tenido. Gracias por el trabajo precioso y preciosista realizado. Seguro que no será el último. Un abrazao, Rafa.